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Mara Torres confirma su vuelta a la SER tras su adiós a 'La 2 Noticias'.



La periodista Mara Torres regresa a las noches de la Cadena SER con un programa que se llamará El Faro y que entre otras cosas contará con la participación de los oyentes. "Vuelvo a las noches. Echo de menos a los oyentes de la Cadena SER y echo de menos esa luz tan particular que dan a las noches, así que cuando surgió la oportunidad de volver a la radio pensé: sólo me siento si vuelvo a las madrugadas".


Entrevista a Mara Torres en La Resistencia



A continuación puedes ver el vídeo de la entrevista que David Broncano le ha hecho a Mara Torres en el programa La Resistencia: https://youtu.be/oTcnPgLMvzA (Vía YouTube)

Entrevista a Mara Torres en La aventura del saber



Mara Torres ha estado en el programa 'La aventura del saber'  de La 2 de TVE. Puedes ver el vídeo de la entrevista en el siguiente enlace: https://youtu.be/2f2SIqlVgHg

Mara Torres en NTMEP (Entrevista)




A continuación tienes el vídeo de la entrevista de Facu Diaz y Miguel Maldonado a Mara Torres, periodista, autora de Los días felices y La vida imaginaria. Con mucho sentido del humor para torear a las dos almas peculiares que le preguntan en NTMEP.

Pincha en el siguiente enlace para verla: http://m.publico.es/publicotv/ntmep/programa/661148/ntmep-2x16-entrevista-a-mara-torres

Fuente: Diario Público 

Mara Torres: “MI VERDADERA VOCACIÓN ES LA DE LECTORA”



Mara Torres: “Mi verdadera vocación es la de lectora”
  • Cuando ganó el finalista del Premio Planeta 2012 por La vida imaginariaMara Torres (Madrid, 1974) aseguró que no volvería a escribir una novela. Aquella noche, en plena rueda de prensa y tras citar a Extremoduro, Subiela y Benedetti, la periodista explicó que aquel libro era un asunto puntual. Y sanseacabó. Cinco años después, reincidió. Regresa ahora con una segunda novela, Los días felices, el motivo de esta entrevista.
Mientras bebe una taza de café, Mara Torres cuenta qué hay detrás de esta nueva entrega. Así como se inventó a Fortunata Fortuna para que le hiciera compañía cuando escribió La vida imaginaria, en esta ocasión le pudo la urgencia de la ficción. Acaso por evadir la realidad, por regar la vida con algo que no encabezara un informativo. A juzgar por el resultado, algo de verdad tiene lo de la evasión. Los días felices es un libro sellado al vacío: no hay política, ni actualidad, apenas hay referencias geográficas y sabemos que ocurre en España porque alguna que otra vez aparece una peseta.
Los días felices narra la vida de Miguel, un personaje cuya vida Mara Torres decide contar en un día. Para eso elige la fecha de cumpleaños de su protagonista cada cinco años, desde los 20 hasta los 40. Eso le da a Mara Torres margen para poner en marcha una novela que podría versar sobre el amor y los sentimientos  —que los hay. Sí, los hay— aunque también sobre el paso del tiempo y los cambios que experimentan las personas en esa estepa que separa unas edades de otras. Abundan las cabriolas vitales e incluso cierto empalago. Una novela de iniciación, a los cuarenta.
Como esta no es la primera conversación con la periodista, resulta cansino interpelar —otra vez— la manía de las presentadoras de noticias por incurrir en la ficción. La pregunta permanece, pero de otra forma: ¿en qué tiempo, por Dios, escriben estas novelas? Mara Torres ríe. No se deja chinchar y pone sus cartas sobre la mesa. Escribe, dice ella, para que las mañanas no la machaquen. Escribe para hacerse compañía. Escribe para despistar. Así de simple.
Si existe un atributo en quienes se someten al purgatorio de contestar preguntas es la generosidad. Y a Mara Torres le sobra. Si estuviese enfadada, quien pregunta no lo advertiría, porque con ella todo fluye.  La verdad es esa: Mara Torres habita un territorio amable, como su literatura. En las distancias cortas, la periodista se confiesa lectora antes que escritora. Puesta en el brete de los síes y noes, reniega de pocas cosas. No son dogmáticas sus lecturas, tampoco sus ideas sobre lo literario o la sentimentalidad.
En una entrevista que puede llegar a ser la número 30 de la gira de promoción, Mara Torres habla en ocasiones con la estructura de un guión —ideas definidas, metidas a la fuerza— pero también concede el momento comodín de la estampa infantil: los recuerdos sobre los diarios tempranos o las lecturas de Mafalda que colmaron las primeras lecturas. La vocación cual diente de leche. Dentro de poco, la periodista entrará a trabajar, nueve o diez horas, erre que erre, bregando con la realidad. Entre medias, la ficción. Bienvenida sea. De eso habla en esta entrevista.
—La escritura no se elige del todo, ya ve. Después de La vida imaginaria pensó que no volvería a escribir un libro y mire, este le ha llevado la contraria.
—En mi caso, escribir parte de una necesidad. Escribo cuando lo necesito. Si esa necesidad no surge puedo estar sin escribir durante un tiempo indefinido. Ese impulso sólo lo he tenido dos veces: cuando me inventé un personaje para que me hiciera compañía, Fortunata Fortuna,  y cuando esta historia empezó a barruntarse: quería escribir sobre el amor platónico.
—Pero usted dice que la inclinación a escribir es muy anterior. ¿Tiene afición a llevar diarios, no?
—Es cierto que desde muy pronto sentí necesidad de contar y escribir las cosas que me pasan, pero eso no es la ficción. La ficción es otra cosa.
—¿Qué es exactamente la ficción para usted entonces?
—La ficción es algo a lo que soy adicta como lectora.
"La memoria es ficción, aunque sea propia. Escribir en un diario no es eso. He revisado los diarios todo este tiempo y no están escritos con conciencia de que serían leídos."
—Relatar la propia vida, en ocasiones, es también una forma de ficción.
—La memoria es ficción, aunque sea propia. Escribir en un diario no es eso. He revisado los diarios todo este tiempo y no están escritos con conciencia de que serían leídos. Son apuntes. No hay nada más que vomitar lo que pienso o siento en ese momento. La ficción, para mí, supone reflexión, una estructura.
—Se le ve más cómoda con la estructura de este libro, por cierto. Es algo más compleja.
—Sin ninguna duda. Cuando escribíLa vida imaginaria lo hice para combatir los domingos por la tarde, que se convirtieron en unas cuestas muy empinadas. Me había dejado un novio a quien yo quería muchísimo y me inventé a Fortunata Fortuna para que me hiciera compañía. Lo hice por esa razón. En esta novela hay una diferencia fundamental: desde el momento en que la concibo sospecho que va a tener lectores. Está prevista como una novela con estructura, con trama, con personajes. Cuando escribíLos días felices era importante para mí no pensar en las expectativas que había levantado el premio. Si algo tenía claro es que no quería escribir para mis colegas periodistas, ni para la crítica, ni para la prensa, tampoco para el jurado que me había premiado ni para la editorial. Necesitaba escribir con la mayor libertad posible.
—Esta es, a su manera, una historia sobre la madurez. Un hito revisitado cada cierto tiempo arroja un relato del paso del tiempo.
—La novela tiene una estructura circular. Empieza y termina en un mismo momento: un día a las cuatro y siete minutos de la tarde, en el que un personaje se mira al espejo y dice: ‘Soy un desastre sentimental’. Esa es la frase con la que arranca la novela: la historia de un hombre se puede saber en un solo día. Sí que es verdad que al utilizar un hito que se repite cada cinco años, muchos elementos conectan entre sí. Eso hace posible ver la evolución del personaje a lo largo del tiempo.
"En esta novela lo único que tenía claro es que quería crear un personaje que se acercara al perfil de los hombres que me rodean y que, teniendo una herencia socialmente machista, quieren una sociedad igualitaria."
—Me ha dicho que quería escribir sobre el amor platónico. ¿Tenemos una relación atrofiada o al menos evasiva con eso? ¿Somos renuentes a lo sentimental?
—Rixtard Bacete tiene un libro llamado Nuevos hombres buenos. Habla de aquellos hombres que, siendo herederos de una sociedad machista, deciden romper con eso. Eligen una sociedad igualitaria. Se quitan el sambenito sobre el pudor que puede sentir un hombre al llorar en público o expresar una sentimentalidad. Si hay algo que tuve claro con mi personaje es que la ficción tiene sus propias reglas. No tienes que hacer un retrato perfecto de nadie. Pero en esta novela lo único que tenía claro es que quería crear un personaje que se acercara al perfil de hombres que me rodean y que, teniendo una herencia socialmente machista, quieren una sociedad igualitaria. Hombres a los que no les da pudor llorar, ni decir que sienten con toda la intensidad y que se reparten las tareas en casa. En eso sí que he tenido cuidado, en crear un personaje así.
—Es una cuestión generacional, ¿no?
—Creo que mi generación ha podido ver que el machismo no sólo ha hecho daño a las mujeres, también a los hombres. Han tenido que responder también a unos estereotipos. Esta novela tiene tantos lectores como lectoras, ambos se han sentido identificados con el personaje: que siente, llora, que sufre cuando no le llega un mensaje que está esperando; que se pelea consigo mismo porque va en búsqueda de la felicidad pero no es demasiado valiente. Alguien a quien le duele ser cobarde, que tiene miedo a la soledad.
—El periodismo tiene obligaciones con la realidad, la ficción no. Las personas no son una sola cosa. Pero ¿se siente usted más narradora que periodista? ¿Acaso al revés?
—Desde luego, hoy por hoy, prácticamente todo mi tiempo está dedicado a escribir sobre la actualidad, que son nueve horas diarias. Cuando escribes sobre la actualidad es apetitoso: puedes disfrutar con el lenguaje, la realidad te da tantos elementos que parecen de ficción que es una buena herramienta para que puedas trabajar otro tipo de textos. Me siento más periodista.
"Al igual que me inventé a Fortunata para que me hiciera compañía, también hay algo de necesitar compañía durante las mañanas que paso sola en casa."
—¿Qué tipo de periodista es usted?
—Hay muchos tipos. No hago periodismo de opinión, no hago reportajes, todos los días me dedico a escribir un informativo sobre temas de actualidad. Debo decir también que a mí escribir ficción me cuesta. Me hace disfrutar tanto como sufrir. Me meto de tal forma en la historia y en mis personajes que apenas pienso en otra cosa que no sean mis personajes. Me hacen pensar mucho. Al igual que me inventé a Fortunata para que me hiciera compañía, también hay algo de necesitar compañía durante las mañanas que paso sola en casa. Como mis horarios van al revés que los de todos y vivo sola en Madrid, el tiempo que paso escribiendo me siento así: en compañía.
—La escritura como proceso entraña algo de acritud. Veo que no es su caso.
—He visto colegas míos escribiendo en un bar con el móvil un texto que les sale redondo. A mí me cuesta mucho encontrar la versión final. Por ejemplo, esta novela tiene una estructura aparentemente compleja, pero consigue ser fácil para el lector por todas las correcciones que he hecho hasta depurarla y convertirla en un texto sencillo, ágil para el lector. Yo no llego a eso con mi primer encuentro con el texto. Llego, pero en el intento número mil.
—La discusión periodismo y literatura entraña una redundancia. El periodismo lo único que no posee es ficción, pero nada lo exime de tener el resto de los atributos de lo literario.
—Las herramientas que utiliza son las mismas, sólo que en el caso de la ficción tiras de la imaginación. Puedes crear una historia, como lo hizo Asimov, de una sociedad dividida entre humanos y robots y hacerla creíble. Lo que no podrías es hacerlo como noticia, te lo estarías inventando. A mí me ha ayudado la disciplina que ha supuesto escribir durante tantos años cada día. Una noticia tienes que hacerla distinta a como la has visto a lo largo del día. Hay que pensar cómo convertir en otra cosa una noticia que llevas viendo todo el día. Esta no es la primera vez que lo conversamos, lo hemos hablado en entrevistas anteriores: cómo es posible que los periodistas escriban novelas y hagan ficción. Porque el material que uno tiene es tan jugoso que a algunos les sale hacer algo con ese material. En mi caso no, porque lo que hago no tiene nada que ver con el periodismo.
"Tuve tentación de hacer alusión a la música que conozco, o al cine que yo veo, pero quedaba impostado."
—Su narrativa alude a una esfera intimista, sentimental. ¿Se ve Mara Torres haciendo otra cosa, thriller por ejemplo?
—Todo puede tocarse en literatura, esa es la ventaja. Puedes hacer, como Juanjo Millás, que los zapatos hablen. Desde luego yo me he movido en esa esfera íntima de sentimientos, porque es en la que me he sentido cómoda. Quizá en un año o dos estaremos hablando de otra cosa. Intento ser ante todo coherente con mis personajes. En Los días felicestuve el impulso de meter la realidad, pero me dije: no. Porque parecería impostado. Era como meterlo con calzador, así como para demostrarle al lector que yo sé de actualidad. Como para decir, si estoy escribiendo una novela que ocurre a lo largo de veinte años y no habla de política no es porque yo no la conozca sino porque no cuadra. Tuve tentación de hacer alusión a la música que conozco, o al cine que yo veo, pero quedaba impostado. No tengo que hacer un personaje que se ajuste a quién soy yo, sino a quién es él.
—¿Es usted de las que reconoce sin complejos la existencia de una literatura femenina?
—Existe y por qué vamos a renegar de ella. Lo doloroso es que esa literatura haya estado llena de connotaciones negativas. Siempre he pensado que de la segunda mitad del siglo XX español, Almudena Grandes era el autor más grande. Es la escritora-escritor, a eso me refiero. Parece que todo lo femenino tiene una connotación débil. No tenemos por qué renegar de una literatura femenina ni de autoras cuyas destinatarias primeras sean las lectoras. ¿Por qué no?
—Usted… ¿forma parte de este territorio?
—No, porque yo no pienso en una lectora o un lector, pero eso da igual. No tiene sentido atribuir una connotación discriminatoria. Madame Bovary, Anna Karenina, La Regenta, eran grandísimas novelas protagonizadas por grandísimas mujeres, escritas por hombres, y nadie ha dicho que eran literatura destinada a mujeres.
"Es verdad que tengo necesidad de contar las cosas a los cuatro vientos, pero además de escribirlas."
—Su voz literaria, al margen de los diarios… ¿cuándo apareció?
—Es verdad que tengo necesidad de contar las cosas a los cuatro vientos, pero además de escribirlas. Sin embargo, siento que mi verdadera vocación es la de lectora. Leo desde que soy muy pequeña.
—¿Qué leía?
—Eso es algo llamativo. En mi casa no existía Mafalda, pero en algún lugar encontré unas tiras de Mafalda. No recuerdo dónde. Así que un día pedíDiez años con Mafalda. Me dediqué a leerlas, todas. No entendía muchas de esas tiras, porque eran políticas, pero leía Mafalda todos los días. Nunca me cansaba. Con los años, las que no entendía terminé entendiéndolas. Lo que más me gustaban de las tiras de Mafalda era el detalle de los dibujos: los calcetines tendidos, la vajilla recién lavada de la que se puede ver cómo cae la gotita.
—¿Quién era el lector en su casa?                 
—Puede que mi padre, digo puede ser porque no recuerdo la imagen de mis padres leyendo durante horas. Teníamos una buena biblioteca, pero lo más probable es que la más lectora de los cinco fuera yo. Siempre me regalaron los libros que necesitaba y que quería y ahora mi madre es una lectora empedernida. Desde pequeña me inculcaron la lectura. Mis padres decían que la lectura era nuestra arma de libertad.
—Hay mucha gente que, voluntariamente, declina la lectura. Usted ha dicho que quiere entretener al lector. ¿Cuál es la diferencia entre eso y hacer concesiones?
—Con Los días felices quería que el lector sintiera que entraba rápidamente en un mundo que no tenía que ver con el suyo, para desconectar un rato. Por eso quería que el texto fuera ágil, para que cuando acabara de leer el libro, se diera cuenta de que en el fondo estaba hablando de su propio mundo.

Entrevista a Mara Torres en Impasse Mag

“El reto de los medios de comunicación públicos es trabajar para los ciudadanos".

                                     
Compartimos con la periodista Mara Torres (Madrid, 1974) un par de cafés para hablar de la profesión y de literatura. El primero, en un rincón especial de la ciudad que la vio nacer, el jardín del Museo del Romanticismo, sirve para hablar de radio, televisión y de la función social de los medios públicos. Con el segundo, en la cafetería Naif de Malasaña, nos explica el largo y difícil proceso de escribir un libro y confiesa qué es para ella lo más importante de la vida: el amor.

Impasse Mag: Alguien podría considerarnos compinches de la Cadena Ser a la hora de promocionar su prolífica cantera de periodistas. Y es que Miguel Ángel Oliver o Javier Ruiz han pasado por nuestro magazine antes y hemos recordado su paso por la radio. Y en concreto haber trabajado con Iñaki Gabilondo. ¿Cómo es y qué le queda a un profesional de aquel aprendizaje que comienza en 1995?

Mara Torres: La radio ha sido mi primera gran escuela profesional y en los 12 años que trabajé en la Ser tuve la oportunidad de compartir redacción con muchos profesionales, entre ellos Gabilondo, pero de él aprendí sobre todo como oyente porque trabajé sólo unos meses en ‘Hoy por Hoy’. A quien estoy realmente agradecida es a Gorka Zumeta, que me enseñó a tener respeto al micrófono, y a los compañeros con los que empecé: Sergio Castro, Lala García, Mariló Maldonado, Tano Juárez. Los seis primeros años viví una etapa alucinante muy vinculada al periodismo cultural. Hacíamos un programa de fin de semana (‘La gran evasión’) y me recorría todos los teatros, garitos y salas de exposiciones buscando a quien entrevistar. Fue una etapa apasionante para mí, llamábamos a poetas, músicos, escritores, cineastas…, entrevistamos a Jorge Drexler, Amenábar o Eduardo Noriega cuando prácticamente acababan de empezar, hace 20 años, y aquella época marcó mi forma de entender la profesión.

IM: Decir que es usted la voz cómplice de toda una generación puede sonar pretencioso pero considero que es una realidad. Para quien no lo sepa usted dirigió y presentó el programa ‘Hablar por hablar’ en la SER desde 2001 hasta 2006. En Demografía se entiende que una generación abarca cinco años, así que no ando mal encaminado. ‘Hablar por hablar’ es un espacio de madrugada con testimonios y revelaciones de los oyentes creado por Gemma Nierga en 1989. ¿Cómo surge la posibilidad de conducir un espacio de esas características y qué considera que aportó usted a un formato tan particular como ese?

MT: Teniendo en cuenta que rozábamos el millón de oyentes y el perfil era poliédrico, creo que tienes razón cuando dices que mi paso por ‘Hablar por hablar’ tiene algo de generacional. Mucha gente de mi generación escuchaba el programa, supongo que estudiaban o trabajaban por las noches y coincidía en que estábamos todos desvelados. Siempre he pensado que mi mayor aportación al programa fue que me sentía una oyente más. Escuchaba las historias que me contaban con verdadera atención y me provocaban las mismas sensaciones -me emocionaban, entristecían, me hacían reír o pensar o enfadarme- como al que estaba escuchando al otro lado de la radio. Eso creó entre nosotros empatía y, de alguna manera, sentíamos que el programa era nuestro, de todos. También era muy joven, así que, todo lo que contaban me parecía curioso y me fascinaban las voces y las historias de los que llamaban. Era como si cada noche abriera un libro de relatos.

IM: Se había licenciado en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid en 1998, pero años después, en 2003, vuelve a las aulas para doctorarse en Lengua y Literatura. ¿Era una espina clavada del pasado o una motivación que surge posteriormente?

MT: En 1996 entré en la Ser, pero estaba en tercero de carrera. Cuarto y quinto los saqué mientras trabajaba como becaria y luego tuve un contrato en prácticas que, por cierto, estiraron durante años. En 2003 comencé los estudios de Doctorado en el departamento de Lengua y Literatura de mi facultad, y el 2006 presenté al tribunal el trabajo para obtener la Suficiencia Investigadora, el DEA. Siempre me ha gustado estudiar, la verdad. Luego, cuando ya estaba en la tele, en vez de dedicarme a la tesis doctoral, me matriculé en otra carrera, Literatura Comparada, pero solo me saqué unas cuantas asignaturas, recuerdo que me pasé unas vacaciones de Navidad estudiando y haciendo trabajos y me dije: “Uf, creo que voy a dejar las clases por un tiempo”.

IM: Tras más de una década en la radio da el salto a la televisión para presentar el formato informativo más premiado en nuestro país en los últimos años, quizá junto a ‘Informe Semanal’. Se trata de ‘La2noticias’. ¿Cómo surge esa posibilidad y cómo se plantea ese cambio?

MT: Recibí una llamada al móvil, un poco antes del verano del 2006. “Soy Fran Llorente y te llamo porque quiero que vengas a ‘La 2 Noticias’, ya sé que dices siempre que no, pero quiero intentarlo”. Era verdad, siempre había dicho que no a las ofertas de televisión que me habían hecho, pero a Fran le dije:“Sí”.

IM: ¿Cuál es la labor de un presentador de noticias y qué puede aportar para no ser un mero busto parlante que lee un prompter?

MT: El equipo de ‘La 2 Noticias’ es pequeño, somos diez personas, y todos, tanto el editor (José Luis Regalado) como los adjuntos, los redactores y realización nos dejamos la piel. El equipo de edición elabora la escaleta y a partir de ahí, aportamos ideas, sugerimos otras noticias, decidimos las músicas y concebimos el informativo como un proyecto común. Compartimos la manera de ver el mundo y la actualidad y lo trasmitimos al espectador. Ni mis compañeros ni yo concebimos otra manera de ejercer la profesión si no es creyendo en lo que hacemos.

IM: Cuando se habla de censura o manipulación en RTVE y de protestas de los profesionales que forman la casa, ¿qué se cuenta y qué no llegamos a conocer desde fuera sobre esas presiones?

MT: Yo te cuento lo nuestro: ‘La 2 Noticias’, como sabes, lleva 20 años en antena. En estas dos décadas, se han producido tres cambios de gobierno y cuatro cambios en la dirección de informativos de TVE. Por ‘La2N’ han pasado diferentes editores, presentadores y redactores, pero los pilares del informativo siguen siendo los mismos: independencia, pluralidad y defensa de los derechos humanos. Y, si bien es cierto que hace años que vivimos en los márgenes de la programación, también te digo que los responsables siempre han respetado nuestra forma de entender el periodismo. Tuvimos un único caso que consideramos censura en noviembre de 2015 e hicimos lo que pensamos que era nuestra obligación: denunciarlo públicamente y llevarlo al Consejo de Informativos para que elaborara un informe independiente sobre lo ocurrido. El informe nos dio la razón.

IM: ¿Cómo puede un medio de comunicación público cumplir con el objetivo de servicio general informativo con estas circunstancias?

MT: Los medios de comunicación públicos, en democracia, tienen sentido si son independientes, veraces y plurales. Lo dice el artículo 20.3 de nuestra Constitución, que protege el derecho a una información libre y veraz. Esto significa que no puede depender de ningún gobierno ni político de turno, ni de ningún poder económico ni empresarial. Y creo que ese es uno de los retos que tenemos por delante los medios de comunicación públicos: transmitir y convencer al ciudadano de que trabajamos para ellos, tener su confianza y ser su referencia informativa. Así que, contestando a tu pregunta, te diré que no es que un medio de comunicación público “pueda” cumplir con el objetivo, es que “debe” cumplirlo y si alguien considera que no se cumple, es que no se está haciendo bien.

IM: Recientemente hubo una polémica porque la Radio Televisión de Castilla-La Mancha había contratado a una actriz (Raquel Martín) sin estudios de Periodismo para presentar el informativo del fin de semana. ¿Qué opinión le merece este hecho?

MT: A lo largo de su historia, los informativos públicos y privados los han presentado y los presentan profesionales con múltiples perfiles. A mí lo que me interesa de veras es lo que se dice, el contenido de la información, lo que se cuenta. Las diversas lecturas de la actualidad, el orden de las noticias, las imágenes que se seleccionan y la capacidad de ir más allá de un titular.

IM: ¿La televisión es sexista?

MT: El mundo es sexista, pero quiero pensar que estamos progresando adecuadamente.

IM: Un espacio tan estable como ‘La 2 Noticias’ ha vivido sin embargo turbulencias en los últimos años. Primero con el cese, quizá controvertido, como editor de Iñigo Herraiz en 2013, y ahora, más recientemente con un movimiento de escaleta que empuja la hora de emisión de su informativo a un horario “difícil” por no usar otro calificativo. ¿Cómo afronta estos cambios?

MT: La turbulencias horarias me afectan en la medida en la que afectan al espectador. Me pongo en su lugar y sé que no es fácil para ellos encontrarnos en la programación. De modo que yo solo puedo agradecer infinitamente a quienes, a pesar de las turbulencias, hacen por encontrarnos. A los que nos siguen en Twitter para ver la hora de emisión, nos ven en internet al día siguiente y siguen queriendo saber cuál es nuestra forma de contar la actualidad. Después de todos los cambios a los que nos someten, me emociona cuando alguien me para por la calle para decirme: “Enhorabuena, seguid así”.

IM: Hay campañas de telespectadores en redes sociales para retomar el anterior horario. ¿Qué diría usted al respecto?

MT: Que nos quedamos flipados cuando vimos la campaña que se había montado.

IM: Cojamos uno de sus informativos al azar. En el sumario hay una noticia sobre el exótico examen de conducir a motoristas con olor a sudor en Indonesia o la noticia de una librería en Oporto ¿Qué tiene de especial ‘La2noticias’? ¿Qué diferencias hay entre la configuración de un informativo convencional y el estilo de su espacio?

MT: En mi opinión, una de las claves de este informativo es la lectura entre líneas. Efectivamente, una de las noticias que llevamos un día era el examen en Indonesia, pero no estábamos hablando del olor a sudor, sino de la humillación a la que se someten a los trabajadores al obligarles a hacer ese examen para contentar al cliente. Te pongo otro ejemplo: nosotros somos capaces de abrir ‘La2noticias’ con el último número de Asterix y Obélix. Algunos, los menos, verán sólo unas viñetas de dibujos animados, pero los espectadores de ‘La2noticias’ estarán viendo un paralelismo entre el cómic y las políticas de asilo de Francia. Es algo que me fascina de nuestros espectadores, que siempre las cogen al vuelo.

IM: ¿Cuál ha sido la noticia más alegre/divertida que ha dado? ¿Y aquella en la que ha sentido un mayor desasosiego?

MT: Hay decenas de un lado y de otro, pero la noticia que más me impresionó dar fue la muerte de Michael Jackson porque fue del todo inesperada. Nos pilló haciendo ‘La2noticias’ y yo siempre me quedé con ganas de ser más espontánea y decir: “¡No sabéis qué ha pasado! ¡Se ha muerto Michael Jackson!”. Cuando salí del informativo, tenía un montón de mensajes de amigos que me decían: “¿Se ha muerto de verdad?” Y yo les decía: “De verdad no lo sé, pero se ha muerto”.

IM: De la actualidad política española, qué le llama más la atención, las rastas, el bebé de Bescansa, que no haya gobierno constituido, la situación en Cataluña. A veces tengo la sensación que se intenta desviar la mirada y los periodistas picamos. ¿Qué le parece?

MT: Que yo no la desvío. ¿Y tú?

IM: ‘Sin ti. Cuatro miradas desde la ausencia’ es otro de sus títulos. Por hacer un paralelismo, con el que no me gustaría pecar de simplón, recuerdo el primer libro de su compañero Carlos del Amor, también de relatos. ¿Es este el género más asequible para una transición desde el mundo periodístico al literario o es mera coincidencia? ¿Por qué lo elige usted? Ahora que lo pienso, otro periodista de su generación, Juan Gómez-Jurado, empezó con un thriller policiaco.

MT: Yo no diría que me empecé con un libro de relatos, sino con un libro de entrevistas noveladas. ‘Sin ti’ fue un paso entre el periodismo y la literatura. Todo lo que está narrado parte de los testimonios de los cuatro protagonistas y aunque, al ser novelado, pueda parecer que hay parte de ficción, es realidad. De hecho, uno de mis trabajos para la suficiencia investigadora lo hice a partir de esa idea: la entrevista novelada, un género que exigía el rigor del contenido de una entrevista y la libertad narrativa que ofrece la literatura.

IM: Los relatos están protagonizados por personas que han perdido un ser querido. ¿Cómo se afronta la vida con una ausencia de ese calibre?

MT: El libro habla de la ausencia, sí, pero es un homenaje a la vida compartida.

IM: En octubre de 2012 usted queda finalista del Premio Planeta con su novela ‘La vida imaginaria’. Una historia de amor, fracaso y eterna reinvención. ¿Es ese el círculo vicioso en el que nos encontramos en nuestras vidas? Vivir, caernos, volver a levantarnos para seguir viviendo y volver a tropezar con el destino ingrato…

MT: ¡Qué dramática te ha quedado la pregunta! El amor es lo mejor de la vida, pero uno tarda en encontrarlo y cuanto más romántico eres, más tardas, o eso me parece a mí. En todo caso, lo que más me sigue sorprendiendo de ‘La vida imaginaria’ es la empatía que establece el lector con el personaje. Cuando gané el premio, hice una fiesta y todos llevaban una chapa que decía: “Yo también soy Fortunata”. La novela aún se sigue vendiendo, aquí y en extranjero, y se han hecho hasta tesis y trabajos de universidad. Hace poco me escribió una traductora egipcia que había dado una conferencia sobre la novela en el Instituto Cervantes de El Cairo.

IM: ¿El amor existe? Y si es así, ¿a qué sabe? ¿Qué color tiene? ¿Cuál es su tacto? ¿Cuánto dura? ¿Dónde se compra?…

MT: Ese es el misterio del amor, que deja mil preguntas en el aire.

IM: ¿Qué valor tiene un premio en la carrera de una escritora? ¿Qué vale más un premio concreto o un comentario cómplice de un lector contento con la lectura de su libro?

MT: Ganar del Finalista del Planeta ha sido, sin duda, una de las mejores cosas que me han ocurrido a nivel profesional y estoy profundamente agradecida al jurado y a quienes decidieron que mi novela pasara a formar parte de los premiados con este galardón que te acerca a miles y miles de lectores.

IM: Como escritora, cómo aborda el hecho de sentarse delante de un papel en blanco y cómo es el proceso de creación del imaginario de unos personajes dentro de una historia que tiene un principio y un final.

MT: Para mí es un proceso largo y difícil. Tardo mucho en escribir porque corrijo constantemente y mi cabeza bulle todo el tiempo, de modo, que no soy la mejor compañía para nadie, pero por otra parte, escribir me produce unos niveles de felicidad imposibles de explicar.

IM: Dígame que está involucrada en un nuevo libro y confiese algún secreto sobre el mismo…

MT: Estoy involucrada en un nuevo libro, sí. Y sigo escribiendo con los pies sobre una maleta que tengo debajo de la mesa.

Biografía de Mara Torres

Mara Torres (Madrid, 25 de septiembre de 1974) es periodista, escritora, locutora de radio y presentadora de televisión.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. En el año 2006 completó sus estudios de postgrado y Doctorado en el Departamento de Lengua y Literatura. En 2008 comenzó estudios de Literatura Comparada en la Facultad de Filología de la UCM.

                                     (Foto de http://www.brianhallett.com)

Radio

En 1994 dirigió un programa universitario en la emisora Onda Mini y en 1995 entró en la Cadena SER. Pasó por la redacción y producción del programa de Iñaki Gabilondo: Hoy por hoy, y por los programas de la emisora local de la SER: Hola Madrid y La gran Evasión.
De 1998 a 2001, dirigió y presentó el programa de entrevistas A contraluz y, desde esa fecha hasta el final de temporada del 2006, Hablar por hablar, líder de las madrugadas radiofónicas que llegó a superar los 740.000 oyentes.

Televisión

En octubre de 2006 pasó a formar parte de los Servicios Informativos de Televisión Española para presentar La 2 Noticias, el informativo más premiado de la historia de la televisión (con más de 150 galardones desde que en 1994 comenzara su emisión). Labor que compagina con otros proyectos dentro de RTVE.

En 2009 presenta y modera el programa "Cine con debate" en el canal Cultural.es.
En 2009 presenta junto al periodista Carlos del Amor el espacio En La 2.
En 2013 presentó y codirigió, también en La 2, el programa Torres y Reyes, junto al humorista Joaquín Reyes. Cosechando un gran éxito tanto de audiencia como de crítica, convirtiendose semanalmente en Trending Topic nacional y mundial. 

En 2016 colabora, de una manera altruista, con SEO/BirdLife narrando los 28 capítulos sobre la Red Natura 2000, serie documental que fue emitida los sábados en la sobremesa de La 2.

OtrosEditar

Ha publicado artículos y relatos en diferentes medios e impartido clases y charlas sobre temas periodísticos y culturales. Ha moderado debates, por ejemplo, en el Foro de la Cultura de Burgos (sobre la transcendencia del arte) con Rafael Moneo, Monseñor Amigo y Antonio López como invitados (Dic. 2014); El encuentro sobre filosofía y sociología, con Zygmunt Bauman y Javier Gomá (Nov. 2015). Además de formar parte del jurado de los Premios Ondas 2015 (categoría radio) y del Premio de Periodism5o Miguel Delibes de Valladolid (Dic. 2015), entre otros.
Libros editados

- "Hablar por hablar. Historias de madrugada" (2004) editado por Aguilar, en el que recopila las conversaciones y anécdotas más interesantes y curiosas de su etapa en el programa radiofónico.

- "Sin ti. Cuatro miradas desde la ausencia" (2006) También editado por Aguilar y finalista en el IV Premio Setenil al Mejor Libro de Relatos publicado en España. En él la autora narra cuatro relatos protagonizados por personas que perdieron a un ser querido, al tiempo que realiza un homenaje a la cotidianidad y a la vida compartida. Los protagonistas del libro son: la escritora Dulce Chacón y su hermana Inma; el historiador Javier Tusell y su hija Veva; el músico Alejandro Pelayo y la pianista Mayte Gutierrez; y el dramaturgo Antonio Buero Vallejo y su mujer, la actriz Victoria Rodríguez.

- "La vida imaginaria"  Finalista del Premio Planeta 2012. Protagonizada por Fortunata Fortuna, una novela que habla de amor y desamor, de la necesidad que tenemos los seres humanos de reinventarnos tras un fracaso, una historia en la que realidad y deseo se confunden.

    Los días felices" (Planeta). Tras el éxito de 'La vida imaginaria', Mara Torres presenta 'Los días felices'. Una historia sobre los años más intensos de la vida, en los que se dibujan algunos de nuestros días más felices. Sinopsis: «Si el ser humano quiere saber cómo es su vida solo tiene que observar su día de cumpleaños cada cinco años desde la mañana a la noche. Porque cada cinco años el mundo cambia y cuando uno se quiere dar cuenta, es otro.»

Premios

- En 2003, Mara Torres obtuvo el premio Antena de Oro que otorga la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión.
- En 2004, el programa Hablar por hablar obtuvo el Salmorejo de platino al programa con mayor calidad e imaginación de la radio.
- En 2006, La 2 Noticias obtuvo el Premio Juan Luis Marroquín en la categoría de Medios de Comunicación.
- En 2007, la Asociación Profesional Española de Informadores de Prensa, Radio y Televisión (APEI) le concede a Mara Torres el Micrófono de Plata en la categoría de Revelación por su labor en el informativo La 2 Noticias de TVE.
- En 2008, La 2 Noticias obtuvo el Premio Pueblo Nuevo por su apoyo a la comunidad de inmigrantes.
- En abril de 2009, Mara Torres y su equipo de La 2 Noticias ganan el primer Premio de Periodismo Joven Iberoamericano La Pepa 1812 en la categoría de Audiovisual, por el trabajo titulado 'Especial sesenta aniversario de los Derechos Humanos'.
- En septiembre de 2009, La 2 Noticias obtiene el Premio al Mejor Programa de Televisión que otorga el Festival Pop-Art de Cáceres.
- En diciembre de 2009, La 2 Noticias obtiene el Premio a la Mejor Labor Informativa en Investigación, Desarrollo e Innovación que entrega Asimelec.
- En abril de 2010, La 2 Noticias obtiene el premio a la Libertad de Expresión que otorga el semanario cultural Avuelapluma.
En junio de 2012, La 2 Noticias obtiene el premio al Mejor Medio de Comunicación en los Premios de la Música Independiente.
- En Octubre de 2012, Mara Torres es la finalista en la 61ª edición del Premio Planeta con su novela "La vida imaginaria".
- En junio de 2013, La 2 Noticias obtiene el premio La Inercia en la categoría de Premios Comunicación Bien.
- En junio de 2013, Mara Torres gana el Premio Lifestyle a las Letras.
- En noviembre de 2013, La 2 Noticias obtiene el Premio NICO en la categoría de Medios de Comunicación Bien, por ser el informativo que más cuida en sus reportajes a las personas mayores.
-En marzo de 2014, Mara Torres obtiene el Premio e-Awards a la personalidad del Año, por promover el uso de las nuevas tecnologías y de Internet a través de sus intervenciones en los medios de comunicación.
- En Junio de 2014, La 2 Noticias gana el Premio Especial Manos Unidas. 
- En septiembre de 2015, Mara Torres es galardonada en la 6ª edición de los Premios Corresponsables, por su implicación desinteresada en asuntos de responsabilidad social.
- En noviembre de 2016, Mara Torres obtiene el l Premio a la Difusión Cultural de ManchaArte en Ciudad Real.
- En marzo de 2018, La 2 Noticias obtiene el Premio Comunicación Consciente de la Red TBS Solidarios por su información comprometida con los Derechos Humanos, la independencia y el rigor en un contexto comunicativo público.
-En junio de 2018, La 2 Noticias optiene en la categoría de Medios de Comunicación el premio por su sección 'Mujeres en el deporte' de la XXXVI Gala del Deporte de Torrelodones.

La inolvidable visita de Mara Torres a El hombre que se enamoró de la Luna

(Texto escrito por Meritxel Molinos para  http://www.elhombrequeseenamorodelaluna.com)

En El hombre que se enamoró de la Luna llevábamos tiempo queriendo entrevistar a Mara Torres. Intuíamos que eran muchos los temas de los que charlar con ella. Y por fin, el domingo 30 de noviembre la tuvimos en nuestro programa. Inolvidable entrevista, para degustar más de una vez.

En 50 minutos nos da tiempo a hablar de su trayectoria profesional, sus comienzos, sus proyectos actuales (nos anuncia en primicia que ya está escribiendo su segunda novela) y del papel de los medios de comunicación públicos en nuestro país.
Contado así puede parecer una entrevista más, nada más lejos de la realidad.
Date el placer de escucharla y descubre a Mara, presentadora y fan de uno de los informativos más valientes y rigurosos de la actualidad de nuestro país, La 2 Noticias; apasiónate con ella recordando los inicios y entendiendo por qué este telediario es distinto, por qué las decisiones no están relacionadas con la audiencia, por qué no hay sucesos, ni fútbol. Por qué es mejor.
Recuerda, o descubre, ese momento en que La2Noticias anunció una “decisión, inesperada y sin precedentes. Las principales entidades financieras del mundo van a poner los beneficios de los últimos 10 años en manos de los gobiernos“. Y quién estaba detrás de la noticia.
También hablamos de ‘escribir’, se nos presenta como ” autora de un libro que ha ganado un premio”, se refiere a ‘La vida imaginaria‘ y el premio no es otro que el ser finalista en El Planeta en 2012. Nos anuncia en primicia que ya está escribiendo el segundo, justo lo ha empezado la noche anterior a nuestra entrevista,  6 páginas y muchos personajes por bautizar. Descubrimos  también a una amante de la literatura, a una lectora voraz, de las que disfrutan en el mundo que los escritores y escritoras crean para nosotras y que no duda en pararlo todo para terminar esa novela que la tiene atrapada. Estamos de acuerdo Mara, “leer te salva la vida y te sirve para entender mejor el mundo, a los otros y a ti.
Capitana de ‘Hablar por hablar‘ durante muchos años, culpable que no durmiéramos  hasta la madrugada, cuando habla de ello lo hace con un profundo agradecimiento “me enseñó a escuchar y preguntar, era un programa sin red“. Un pequeño salto mortal en su carrera.
Gracias Mara, por acercarte a nuestros micrófonos, por hacer que no fuera un ‘domingo de mierda’, por hablar abiertamente de todo, “decíamos ayer” que sería una gran idea tener a Mara en la Luna. Lo ha sido.
Terminamos este post con el inicio de la velada del 30 de noviembre.  Intuyendo que las palabras serían las protagonistas, la iniciamos con Ángel González y su:


Las palabras inútiles
Aborrezco este oficio algunas veces:
espía de palabras, busco,
busco
el término huidizo,
la expresión inestable
que signifique, exacta, lo que eres.

Inmóvil en la nada, al margen
de la vida (hundido
en un denso silencio sólo roto
por el batir oscuro de mi sangre),
busco,
busco aquellas palabras
que no existen
– quizá sirvan: delicia de tu cuello…-,
que te acosan y mueren sin rozarte,
cuando lo que quisiera
es llegar a tu cuello
con mi boca
-… o acaso: increíble sonrisa que he besado -,
subir hasta tu boca
con mis labios ,
sujetar con mis manos tu cabeza
y ver
allá en el fondo de tus ojos ,
instantes antes de cerrar los míos,
paz verde y luz dormida,
claras sombras
-tal vez
fuera mejor decir: humo en la tarde ,
borrosa música que llueve del otoño,
niebla que cae despacio sobre un valle

avanzando hacia mí,
girando
penetrándome
hasta anegar mi pecho y levantar
mi corazón salvado, ileso, en vilo
sobre la leve espuma de la dicha.
Ángel González

Puedes escuchar la entrevista a continuación (pincha sobre reproducir):

 

Fuente: Texto escrito por Meritxell Molinos para  http://www.elhombrequeseenamorodelaluna.com/la-inolvidable-visita-de-mara-torres-a-el-hombre-luna/